Entras en Facebook y ves en tu muro que uno de tus amigos ha subido una foto de una cena en un restaurante. Hasta ahí nada raro. Lees en los comentarios que la cena costaba 40€, pero él pagó 20€ gracias a un cupón descuento que consiguió en Groupon, y que mañana se va a ir a un Spa, utilizando otro cupón con un 60% de descuento. Bienvenido al mundo de los cupones sociales.
El funcionamiento de estas plataformas es muy sencillo. Las tiendas o vendedores cierran con Groupon una oferta de un producto o servicio. Groupon la ofrece en su web. Para inscribirte en la oferta tienes que introducir los datos de la tarjeta de crédito. Si se alcanza el mínimo de consumidores estipulado, el cupón se activa y te cargan en la tarjeta de crédito el importe. Si no se alcanza esa cifra, no te cargan nada en la tarjeta. El cupón puede redimirse en un plazo amplio normalmente y Groupon suele quedarse el 50% del importe del mismo.
Los vendedores o dueños de los negocios, buscan generar tráfico a su local con la esperanza de fidelizar y conseguir repetición de compra. Groupon afirma, que según sus datos, un 20% de los consumidores repiten compra en el establecimiento. La herramienta permite segmentar por ciudad y código postal, por lo que en un momento dado, podrías dirigir tu comunicación utilizando estos criterios, si, por ejemplo, quieres lanzar una oferta a los residentes cercanos al local, limitando de esta forma, el acceso de los cazadores de gangas y descuentos. Al mismo tiempo, para comunicar el descuento, los vendedores acceden a las redes sociales como Facebook y Twitter, donde Groupon tiene presencia.
En Estados Unidos, donde el cuponing está muy extendido, la semana pasada se lanzó el primer descuento nacional, en un acuerdo cerrado con GAP. Groupon ofrecía 25$ de descuento en GAP para compras superiores a 50$. Parece que llegaron a vender 441.000 cupones en todo el país. A nivel local es donde suele utilizarse más esta plataforma y si echáis un ojo a la web, podréis ver las principales capitales españolas disponibles y en el par de semanas que llevo haciéndoles seguimiento, he visto muy buenos descuentos en restaurantes relevantes de la ciudad.
Hoy en día parece que tienes que llevar el apellido “social” para ser cool, estar a la última y ocupar algo de espacio en medios, además de tweets. Groupon y el resto de sitios de cupones descuento online también llevan este apellido, como el título del post indica, pero en este caso creo que es algo más que un bluff. Una iniciativa que lleva el apellido social, que parece funcionar y que merece ser seguida. Quizás se echa en falta un segundo paso en ayudar a los vendedores a fidelizar a los consumidores enganchados con el descuento. Si un vendedor no consigue repetición de compra, seguro que se verá desincentivado a la hora de volver a ofrecer descuentos en la plataforma.
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